La vida no es fácil pero siempre se encuentra una solución a los problemas

MI nombre es Luis de Llano Casas
Nací en el año de 1924 en Madrid. A los 3 años de edad perdí a mi madre, a pesar de ello tuve una infancia feliz gracias al amor de mi padre quien cuidó de nosotros siempre. En 1931 fecha de la entrada de República yo tenía 7 años y fui testigo de la muchedumbre que bajaba desde la Puerta del Sol hasta el Palacio Real gritando contra el Rey. “No se ha ido que le hemos barrido, no se ha marchado que le hemos echado” parte de nuestra historia política que la recuerdo como una anécdota porque gracias a este acontecimiento me gané mi primera peseta de plata.
Sentado junto a mi amigo Juan en unas barandillas en la calle Escalinata vino un hombre y nos preguntó:
– ¿Tu eres republicano o monárquico?
A lo que mi amigo contestó:
– yo soy monárquico
Por cuya respuesta recibió como pago un exabrupto. Motivo por el cual cuando vino a mí su pregunta.
– Yo conteste republicano a cuya respuesta recibí como pago una moneda de plata. Mi primera peseta de plata
A los 12 años de edad fui de visita a casa de mi tío en Asturias de dónde no pude regresar hasta 3 años después porque estalló la guerra civil en España.
Cuando regresé a Madrid me encontré con la sorpresa que ya no me regalaban monedas de plata. Y entonces empezó mi gran aventura en conseguirlas, empecé a trabajar como peón en la construcción y así pude ayudar a mi padre. 4 años más tarde por sugerencia de mi padre oposité al Banco Hispano Americano y me dieron plaza en Sevilla hasta que me toco la mili.
Por presentarme voluntario antes de la incorporación a filas de mi quinta, tuve la oportunidad de hacerla en el Ministerio del Ejército durante 3 años
Una vez vista cumplidas mis obligaciones como hijo y ciudadano vi la posibilidad de emigrar a Venezuela. País que me brindó oportunidad de tener trabajo como gerente en una buena empresa y allí estuve 12 años y medio, tiempo que fue una parte importante de mi vida. Desde allí me casé por poder, allí lleve a mi querida esposa con la que tuve 2 hermosas niñas y un precioso bebe que falleció a los 15 meses de vida tras cumplir mi historia en ese querido país regrese a mi recordado Madrid.
Al tener todavía una edad laboral me dedique a trabajar en la construcción pero esta vez ya no como peón sino como un socio de una gran constructora allí a hasta la edad de mi jubilación.
Ya jubilado y viudo me he dedicado a viajar por el mundo unas veces en caravana otras veces en avión y otras en barco pero siempre disfrutando de lo que he tenido.
Ahora a mis 91 años de edad agradecido por la historia que me ha tocado vivir, con 3 adorables nietos y aún conduciendo mi inseparable coche puedo decir que tengo éxito, porque aunque la vida no me ha sido fácil siempre pude encontrar una solución a los problemas.